Cambiar tamaño del texto: Texto más pequeñoTexto normalTexto grandeTexto más grande

Recomendaciones para una iluminación más eficiente:

Cámbiese a las técnicas de iluminación más eficiente
La iluminación representa hasta un 10 por ciento de la energía que se consume en la mayoría de las viviendas, y entre un 35 y un 40 por ciento de la energía que se consume en la mayoría de los negocios. Bombillos y lámparas eficientes combinados con el sentido común pueden reducir los costos de energía y hacer que el ambiente de su vivienda y de su negocio sean más confortables.

Las siguientes recomendaciones de uso pueden ayduar a reducir costos de operaciones, mejorar la productividad y ampliar la duración de los bombillos a la vez que reduce el impacto sobre el medio ambiente.

  • Escoja la lámpara adecuada para el trabajo en cuestión. Considere la expansión y la dirección de la luz. La cantidad de luz que usted necesita para una actividad depende la actividad específica y de su edad.
  • Use artefactos de iluminación reducida, como por ejemplo lámparas, para leer, hacer trabajos manuales o estudiar. Use iluminación aérea (extensa) para iluminar áreas grandes.
  • Si piensa estar fuera de una habitación por más de cinco minutos, apague la luz.
  • Instale bombillos compactos fluorescentes (LCF) en sitios donde deba haber iluminación permanentemente, como escaleras y pasillos.
  • Los bombillos compactos fluorescentes ofrecen iluminación máxima a temperaturas de 77° F. Las temperaturas mayores reducen la capacidad de iluminación entre un 10 y un 20 por ciento. Las temperaturas más bajas tienen un efecto más dramático.
  • Proteja los LCF utilizados en exteriores con una lámpara cerrada.
  • Asegúrese de que los plafones empotradoso tengan un reflector interno antes de instalar el bombillo fluorescente, o compre una lámpara con reflector incorporado.
  • Los LCF pueden no adaptarse a las lámparas diseñadas para luces incandescentes y no admiten reguladores de intensidad.
  • Las luces halógenas de tungsteno pueden ser más adecuadas para ciertas aplicaciones de exteriores. Son menos costosas que los LCF, se queman 3,5 veces menos que las luces incandescentes y producen una luz más blanca que admite reguladores de intensidad.

Volver a la página Cambie un bombillo